
Buscad la luz antes de actuar
“Lo primero que tenéis que hacer antes de lanzaros a una empresa de cierta importancia es recogeros, uniros al mundo invisible con el fin de disponer de las mejores condiciones para actuar. Cuando estamos confusos, desorientados, no cometemos más que errores, embrollamos las cosas o las destruimos, y esto es lo que ocurre a menudo: actuamos precipitadamente, a ciegas, y los resultados no son buenos.
Para actuar correctamente, primero debéis buscar la luz. Por lo demás, lo mismo sucede en el plano físico: si un ruido, algo que ha caído y se ha roto, o alguien que ha entrado. . . os despierta por la noche, ¿acaso os precipitaréis en la oscuridad? No, sabéis que es demasiado arriesgado. Lo primero que haréis es encender una lámpara para ver, y luego actuaréis. Para cualquier cosa en la
vida necesitáis primero encender la luz, es decir, concentraros, recogeros, para saber cómo debéis actuar”.
Vigilad siempre el primer movimiento
“Cuando emprendáis un nuevo trabajo, procurad estar calmados, concentrad toda vuestra atención en el primer gesto, en el primer movimiento, y haced lo con exactitud, sin errores. Repetidlo a continuación un poco más deprisa, y volvedlo a hacer hasta alcanzar el ritmo y la velocidad deseados: veréis que os parecerá cada vez más fácil, resultando totalmente impecable. Si desde el comienzo habéis sabido grabar la impresión adecuada, cualquiera que sean los gestos, los actos que tengáis que realizar, lograréis repetirlos siempre correctamente.
Si hoy cometéis errores en algún aspecto, es porque en el pasado, sin daros cuenta, grabasteis en vosotros impresiones erróneas.
Si no prestasteis atención al primer movimiento, al primer gesto, al primer contacto tomado con tal objeto o tal persona, cometisteis errores y ahora sufrís las consecuencias: las faltas se acumulan, se agravan con el paso del tiempo y se repiten hasta que no hayamos aprendido la prueba.
Para superar una prueba hay que estar atentos y vigilar en cada momento todo aquello que hacemos”.
“Si estáis alterados o algo os ha perturbado recordad volver al silencio, reconectaros y practicar el -« Masticar » el aire para extraer de él la energía”.
Extraído del libro: Reglas de Oro para la vida cotidiana Omraam Mikhaël Aïvanhov.


¡Necesitas ser un miembro de ARTECOLOR INTERNACIONAL©/ Sitio Oficial de Alondra Gutièrrez V. para añadir comentarios!
Participa en esta red social